Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Halftone spot • Francés:Point demi-ton, Point en demi-ton • Alemán:Rasterpunkt • Portugués:Ponto de retícula
Cada uno de los puntos que componen una trama de semitono. Si se trata de una trama PostScript o similar, de amplitud modulada (AM), el punto de semitono se compone de varios puntos de impresión (para producir 256 diferencias de intensidad se necesitan teóricamente 256 puntos de impresión por punto de semitono), que se agrupan en celdas de trama.
En tramas avanzadas, los puntos de semitono se agrupan en las llamadas "superceldas" para superar limitaciones intrínsecas de realización.
Inglés:Kerning pair • Francés:Pair de crénage, Crénage par paire
En tipografía, cada una de las combinaciones de dos caracteres para los que se especifica un interletraje concreto que compense los blancos que dejan sus formas al ir juntas.
Ejemplos de pares de interletraje.
Que una fuente tenga bien definidos pares de interletraje es señal de buena calidad tipográfica.
Inglés:Colour temperature • Francés:Température de couleur • Italiano:Temperatura colore • Alemán:Farbtemperatur • Portugués:Temperatura de cor
En colorimetría, la temperatura de color es una forma simplificada de medir la tonalidad dominante de una fuente de luz que se percibe como blanca. La temperatura de color es un número que se expresa en Kelvin —una escala para medir la temperatura de uso corriente en los ámbitos científicos—.
El color de un cuerpo metálico cambia conforme aumenta su temperatura.
Del mismo modo que un metal calentado se vuelve de color rojo, números de temperatura de color relativamente bajos indican luces rojizas, mientras que números más altos expresan iluminaciones con un tono blanco azulado. Así, una bombilla incandescente tradicional puede tener una temperatura de color de unos 3.000 K, mientras que las luces azuladas apropiadas para algunos acuarios pueden fácilmente tener unos 10.000 K.
Los números de la temperatura de color indican la temperatura en Kelvin que debe alcanzar lo que se conoce como un cuerpo negro para emitir una radiaciónluminosa que coincida con esa cifra. Eso quiere decir, por ejemplo, que ese cuerpo calentado a una temperatura de 6.500 K emitirá una luz de una tonalidad blanco-azulada similar a la iluminación del sol a mediodía en el hemisferio norte. Por eso, decimos que ese tono de blanco azulado tiene una temperatura de color de 6.500 K.
Por extensión, en fotografía analógica, la temperatura de color indica la tonalidad —más cálida o más fría— de la luz blanca ideal que se debe usar para tomar una fotografía con una película.
Diagrama de las distintas temperaturas de color.
Así, una película pensada para fotografías de interior tiene una temperatura de color de 3.200 K, porque esa es la temperatura media de una iluminación en interior con bombillas tradicionales. Si se usa así, las escenas aparecerán correctamente iluminadas, pero si se usan en exteriores, las escenas parecerán muy azuladas. Por el contrario, si se fotografía una escena de interior con una película de exteriores, las fotografías aparecerán amarillentas.
Las dominantes de color en fotografía dependen de la temperatura del blanco.
En fotografía digital, se usa el llamado ajuste o equilibrio de blancos para determinar cuál es la temperatura de color de la escena y ajustar la sensibilidad de los sensores adecuadamente. Si no se hace, es fácil que ocurra lo mismo que describíamos más arriba.
A pesar de su apariencia, describir fuentes de luz con una temperatura de color es un procedimiento no demasiado preciso, ya que varias fuentes con una misma temperatura de color pueden tener una distribución espectral muy distinta y por tanto tener efectos distintos sobre lo que iluminan. Eso es especialmente cierto en el caso de tubos fluorescentes o LED, que tienen una composición espectral distinta a las lámparas incandescentes.
Por eso, actualmente en la descripción de fuentes de iluminación también se usa el llamado índice de reproducción cromática (CRI) y no sólo la temperatura de color.
Imagen que carece de tonos medios y sólo tiene valores absolutos de blanco o negro (o de la tinta con la que se imprima o represente).
En imprenta y preimpresión analógicas, antes de las imágenes digitales, para formar estas imágenes se usaba la llamada película litográfica o de alto contraste. Los fotolitos son en realidad imágenes de línea en las que las imágenes de tono continuo se han transformado en tramas de puntos, líneas o elipses.
Al hablar de imágenes digitales, una imagen de píxeles —no vectorial— cuya profundidad de píxeles es de un sólo bit, por lo que sólo puede tener dos valores: 0 (blanco) o 1 (negro), sin tonos intermedios.
La terminología digital es un poco confusa, ya que se denominan "mapas de bits" (bitmaps), lo que en buena ley son todas las imágenes formadas por píxeles.
Al hablar de estas imágenes no tiene sentido aplicar el concepto de trama de semitonos o lineatura, por lo que no se aplica el concepto de resolución del mismo modo que a las imágenes de escala de grises o color (sea RGB o CMYK).
Por ello, la resolución habitual para imprenta de estas imágenes anda entre 800 ppp 1.200 (más no es necesario y menos conduce a la pixelización).
En tipografía, cualquier fuente de imprenta con apariencia similar a las usadas en la Baja Edad Media (la época del Gótico, de ahí su nombre). Aunque nacen de formas manuscritas, en realidad ese tipo de fuentes fueron las primeras usadas en la imprenta, ya en pleno Renacimiento.
En general, los caracteres góticos son de baja legibilidad, aunque eso depende de las variantes usadas.
En tipografía, la denominación "gótica" puede referirse también a fuentes frotescas (de palo seco, propias del siglo XIX), pero ése no es un uso corriente en español.