Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Inglés:Hairline, Hairline rule • Alemán:Haarlinie • Portugués:Fio de Cabelo, Fio de Navalha
Un texto con tres filetes ultrafinos.
La línea o filete más fino que un sistema de impresión es capaz de producir. No es muy conveniente usar esta definición dentro de un programa ya que si bien los filetes "ultrafinos" no dan problemas en las impresoras de oficina (y, de hecho, quedan bastante bien), en las filmadoras y grabadoras de planchas dan lugar a líneas tan finas que son irreproducibles y producen muchos quebraderos de cabeza.
El color más oscuro. De hecho, el negro puro es la ausencia de color y de luz. Sólo existe (en teoría) en los objetos estelares conocidos como "Agujeros negros", que no dejan escapar radiación alguna, luz visible incluida. No reflejan nada, no emiten luz.
Una muestra de color negro.
En la vida más normal, el negro es el color neutro más oscuro que un aparato, pigmento o tinta es capaz de reproducir. La cuestión de la neutralidad (ausencia de predominio de una longitud de onda concreta) es esencial para que el ojo humano considere "negro" ese tono. Cuanto más oscuro sea (menos luz deje pasar o refleje), más negro se considerará. En ese sentido, el negro que es capaz de reproducir un periódico medio es peor negro que el de una revista en papel estucado. Y ambos son peor negro que el de un monitor de ordenador bien ajustado.
Sustancia que se añade a algunos materiales para que parezcan más blancos de lo que realmente son. Se aplican especialmente a papeles y ropa.
Una muestra de blanqueador óptico en polvo.
Los blanqueadores ópticos funcionan de modo similar a las tintas fluorescentes: Sus moléculas absorben las emisiones ultravioletas (entre los 340 y los 370 nanómetros de longitud de onda) y las reemiten en la zona del espectro que se percibe como "azulada" (entre los 420 y los 470 nanómetros de longitud de onda).
Al tratarse de materiales que de partida son comparativamente grisáceos o amarillentos, este azuleamiento tiene el efecto de que el observador perciba más blanca la superficie afectada. Su principal desventaja es que con el tiempo (meses o, como mucho, años) su efecto desaparece y el papel pierde esa blancura según algunos falsamente ganada y fácilmente perdida. Esa es una de las razones por las que muchos tiendan a evitarlos en papeles de alta calidad para impresos de larga vida.
Cualquier material que tenga un blanqueador óptico reacciona a la llamada luz negra —en el límite superior del ultravioleta— mostrando un brillo azulado.