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Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Gustavo Sánchez Muñoz (Gusgsm), 2026
Términos al azar
Densitómetro
Aparato de precisión que se usa para medir la densidad óptica de un material o superficie comparándola con un estándar de densidad específico.
Kelvin
Unidad de medida de la temperatura cuyo inicio se sitúa en el cero físico absoluto (equivalente a 273 grados centígrados negativos), por lo que no tiene nunca caracter negativo, ya que es imposible.
Se usa en colorimetría y fotografía al hablar de la temperatura de color de una fuente de luz o de un iluminante.
Es "kelvin", no "grado kelvin".
Reflectancia espectral
Al hablar de una superficie, la curva de distribución espectral de la luz reflejada. Es especialmente útil ponerla en comparación con la curva de la luz incidente.
Hoja de estilo
En diseño gráfico y multimedia, procedimiento de formateado del contenido mediante etiquetas o marcas cuyas características se describen en una zona aparte. El contenido y su aspecto se tratan por separado.
Así, por ejemplo, se puede etiquetar un texto como "texto base", con algunas palabras etiquetadas como "destacado" y luego asignar unas características tipográficas a ambas etiquetas (cuerpo, fuente, color, etc.). Esto evita tener que ir cambiando cada palabra o frase según la queramos con un aspecto u otro.
El uso de hojas de estilo facilita el formateo de elementos (es mucho más sencillo poner una etiqueta y luego asignarle propiedades que formatear mil y un elementos). Ayuda a la coherencia formal (es más difícil que haya pequeñas diferencias si cada clase de elementos se ha definido en un sólo sitio). Ayuda a la jerarquización formal (al crearlas se deben tomar unas decisiones generales que el formateo punto por punto no facilita) y da mucha mayor flexibilidad al cambio de aspecto (basta con cambiar un formato en la hoja de estilo en un único sitio).
En los casos más avanzados, las hojas de estilo se pueden incrustar unas dentro de otra (es decir, van en cascada o empotradas). La aplicación depende de si el elemento formateado pertenece ya a una clase definida como nivel superior (este es el caso de las hojas de estilo CSS).
En estos casos, la estrategia puede ser doble:
- Se procura evitar la definición de reglas en las hojas de estilo de nivel superior para ir afinando los detalles en las de nivel inferior, más cercano a cada objeto (esto puede dejar cualidades sin definir que se vean afectadas por reglas previas heredadas).
- Se definen reglas generales en las hojas de estilo de nivel superior, que se anulan en las de nivel inferior o en definiciones posteriores (que se aplican preferentemente, pero que pueden causar modificaciones no deseadas).
Ambas prácticas son compatibles siempre que se tenga clara la estructura de las hojas de estilo en uso.
Además, en algunos casos, las hojas de estilo pueden estar definidas como archivos aparte, a los que se llama o referencia desde los documentos que se quiere formatear. Eso simplifica el formateado masivo (de miles y miles de documentos si llega el caso).
Se usan mucho en programas en los que hay muchos elementos del mismo tipo y sistema de jerarquización. El ejemplo son los programas de maquetación en diseño gráfico y las hojas de estilo en cascada de las especificaciones CSS para lenguaje de hipertexto (como html o xhtml).
La práctica contraria (y generalmente desaconsejada) es el formateo local.