En tipografía, símboloimpreso con forma de cuadrado con el mismo ancho y alto que el cuerpo al que se refiere: Un cuadratín del 12 es un cuadratín de 12 puntos de lado.
Por extensión, se llama también cuadratín al espacio blanco que mide lo mismo que un cuadratín. Esa son las definiciones clásicas y permiten la existencia de espacios en blanco no flexibles conocidos como "medio cuadratín" y "cuarto de cuadratín", que se usaban como medida para separar elementos tipográficos de forma irrompible.
Por influencia del inglés también se puede denominar "espacio eme", aunque, en buena ley, este término se refiere sólo al espacio en blanco del tamaño de un cuadratín.
El cuerpo de un carácter o glifo incluye la zona imprimible (el ojo, las zonas del carácter que imprimen) y las zonas reservadas encima y debajo de éste.
Un cuerpo tipográfico de plomo.
Cuando los tipos se hacían en metal (o madera), el cuerpo expresaba la altura y anchura del frontal de la pieza sobre el que se situaba un carácter individual (que era la zona que, una vez entintada, impactaba contra el papel). Como cada pieza debía alinearse con las otras para formar una línea de caracteres, estos frontales debían tener la misma medida de altura (aunque no necesariamente de anchura), pero eso no obligaba al tipógrafo diseñador a ocupar toda la altura, por lo que a igual cuerpo distintas fuentes pueden tener visualmente menos tamaño una vez impresas.
En tipografía digital, el espacio rectangular reservado a cada carácter sustituye a ese frontal físico y expresa el mismo concepto de cuerpo, por lo que esa posibilidad de que fuentes de igual cuerpo tengan menor o mayor tamaño se mantiene (siempre que quepan dentro del mismo "cuerpo" o espacio reservado).
De este modo, la ocupación que hace cada carácter de esa zona reservada (el ojo de un carácter) queda a criterio del diseñador de la tipografía, por lo que una fuente de un cuerpo puede ser visualmente más grande que otra del mismo cuerpo.
En diseño de tipografía, variante completa del conjunto de caracteres de una fuente que tiene el eje vertical inclinado hacia la derecha (usualmente alrededor de 12º), que imita el resultado de escribir a mano (siendo por eso más curvada en sus rasgos que sus equivalentes 'regulares' o 'redondos').
Un texto en Minion redonda y debajo en Minion cursiva.
Del mismo modo que el simple estrechamiento no convierte una fuente redonda en su condensada, las verdaderas cursivas no son simplemente una versión inclinada de la redonda, ya que sus rasgos deben haber sido diseñados compensando los grosores de los rasgos siguiendo el eje vertical inclinado y el eje vertical real de la redonda.
Un texto en cursiva y en falsa cursiva.
La clave para distinguir una verdadera cursiva de una falsa cursiva es que la letra a minúscula de las cursivas es siempre similar a la que se escribe a mano y nunca tiene el aspecto de gancho que tienen las de imprenta.
Los textos compuestos en cursiva suelen ocupar menos que sus equivalentes en redonda, aunque su uso principal es destacar algunas palabras dentro de los textos o distinguirlas por algún motivo (que sean neologismos o palabras extranjeras es el más usual). Cualquier tipografía creada para componer textos largos debe tener una variante cursiva (elegir una que no la tenga es un grave error de diseño).
Antiguamente, en imprenta también se llamaba a la cursiva "bastardilla". Otro sinónimo es "itálica".
Símbolotipográfico con forma de pequeña cruz o puñal con la punta hacia abajo. Estos son distintos ejemplos de dagas.
Tiene dos usos principales:
Como referencia para una nota al pie de página sin usar numeración. En este caso se usa después del asterisco y antes de la doble daga (en orden de notas en una misma página).
Entre paréntesis, como signo antepuesto a una fecha para indicar el momento del fallecimiento de una persona; por ejemplo: Manuel Machado († 1936).
En tipografía, aquella parte de las letras en caja baja (minúsculas) que va por debajo de la llamada línea base. Es decir, cualquier parte de una minúscula que sale por debajo de las letras como la 'x' o la 'm'.
La altura de la equis, la línea base y los ascendentes y descententes.
En el alfabeto latino estándar, sólo tienen 'descendente' estas letras: q, y, p, g, j.
Pequeñas marcas que se añaden a las letras en algunas escrituras para modificar su valor o pronunciación. En alfabetos como el latino, los signos diacríticos sirven para crear signos que representan fonemas concretos —como la "ñ" española—, para indicar cambios en la pronunciación —como las marcas de acentos en francés—.
Un texto árabe con y sin vocales cortas.
En los alfabetos semíticos, los signos diacríticos se usan también para marcar el valor de las vocales cortas o la ausencia de éstas (que en estudios semíticos clásicos se llaman "mociones").
En los alfabetos latinos, los principales signos diacríticos son la diéresis, las tildes grave, aguda y circunfleja de los acentos, la cedilla y la virgulilla.
En tipografía y escritura, un fonema representado necesariamente por dos caracteres contiguos. En algunos pocos casos, los dígrafos forman un caracter único en el que aún se distinguen los componentes y de hecho se pueden escribir separados. Es un concepto básicamente relacionado con las lenguas que usan el alfabeto latino.
Varios dígrafos latinos.
Las ligaturas o los caracteres con símbolos diacríticos no se entienden como dígrafos.
Símbolotipográfico que se usa para indicar que una nota al pie de página es la tercera en esa página. Esta práctica, ya casi en desuso, se aplicaba si no se estaban usando números (porque hubiera pocas notas por página). La primera nota estaría indicada por un asterisco, y la segunda por una daga. Si hubiera una cuarta , la costumbre era usar una marca de sección o parágrafo.