Al hablar de un documento para imprenta (por ejemplo, un PDF), aquel que ya lleva las separaciones de color hechas. Lo contrario se llama "color compuesto" (que es lo habitual, los colores sin separar).
El mismo PDF en color preseparado.
Con los métodos y maquinaria actual, trabajar con archivos preseparados es un sistema de trabajo desaconsejado que se considera muy anticuado. La razón principal es que la preseparación depende siempre de un aparato, tintas y papel concretos que fueron para los que se hizo esa separación (salvo que se haya hecho de cualquier manera pensando que todo vale, en cuyo caso, la calidad ha salido por la ventana según la separación entró por la puerta).
Por eso, normalmente, los materiales presaparados suelen ser materiales antiguos para los que no se dispone de otra alternativa.
Tratamiento de imagen de que estuvo muy de moda entre los años 80 y 90 del siglo XX. Consiste en revelar un material fotográfico tratándolo como si fuera otro distinto. Es decir, se "cruzan los procesos" de revelado (de ahí el nombre): Una diapositiva que se revela con proceso E6, se revela como si fuera un negativo que usa C41, o viceversa.
Eso da imágenes con unos tonos, saturaciones y contrastes de color extraños pero no desagradables muy característicos, con un cierto aumento del grano.
Una simulación digital de proceso cruzado a la izquierda y la imagen normal a la derecha.
El acabado de un proceso cruzado se puede lograr en Photoshop (u otros programas de tratamiento de imágenes similares) aplicando curvas, un poco de ruido (para imitar el grano) y con capas con modos de fusión diversos. Hay filtros que lo imitan, pero carecen de la flexibilidad que tiene el proceso original (que siempre tiene resultados variables).
En artes gráficas, el material o tarea que se produce dentro de la empresa, sin recurrir a servicios externos. Muchas veces puede ser un eufemismo de "no tenemos dinero para contratar a un profesional" o "esto lo va hacer mi sobrino, que es muy apañado".
Inglés:Pixel depth • Francés:Profondeur de pixels • Italiano:Profondità di colore • Alemán:Pixeltiefe • Portugués:Profundidade de pixel
Al hablar de imágenesdigitales formadas por píxeles (es decir, no vectoriales), la cantidad de bits con la que se describe el color de cada píxel que la forma. A mayor número, mayor profundidad y viceversa.
De mayor a menor profundidad, las opciones existentes (reflejadas en la tabla superior) son:
Imágenes de línea (o "mapas de bits"): Cada píxel puede tener sólo dos valores ("0" o "1"). Para almacenar esa posibilidad basta con 1 bit. Por eso esas imágenes tienen sólo un bit de profundidad (y sólo tienen un canal).
Imágenes monocromas de 8 bits: Cada píxel puede tener 256 valores posibles. Para almacenar esa posibilidad basta 1 octeto o byte por píxel. Por eso esas imágenes tienen un byte de profundidad, es decir, cada píxel tiene una profundidad de 8 bits. El ejemplo típico son las imágenes en escala de grises.
Las imágenes de color indexado también forman parte de este grupo (tienen 256 colores posibles pero no son monocromas).
Las imágenes de dos canales (es decir, dos colorantes, con 16 bits de profundidad por píxel) son inusuales (DCS multicanal, por ejemplo). No se deben confundir con los duotonos, tritonos, etc (que son imágenes monocromas de 8 bits con curvas de transferencia, una por cada tinta).
Imágenes de 8 bits de más de un canal: En este caso, cada colorante tiene asignado un byte. Las más usuales tienen tres colorantes: Rojo, Verde y Azul (RGB). Cada uno de los canales tiene 8 bits, por lo que cada píxel tiene asignado 24 bits (agrupados en una matriz de tres elementos, uno por canal; por ejemplo: "255/0/0" para el tono rojo más intenso) para describir su color total.
Imágenes de 8 bits de cuatro canales: Es igual que el tipo precedente pero en vez de tres colorantes tiene cuatro, que usualmente son Cián, Magenta, Amarillo y Negro (CMYK). En este caso, cada píxel tiene 32 bits para describir su color final.
Imágenes de 8 bits de más de cuatro canales: En este caso basta añadir 8 bits por cada canal (colorante) extra. Así, una imagen de cuatricromía con una tinta directa (5 colorantes ) tendría 40 bits por cada píxel (agrupados en cinco matrices de 8 bits cada una), por ejemplo.
Imágenes de más de 8 bits por canal: Para saber qué profundidad tienen, aplicamos la lógica anterior: el número de bits por canal multiplicado por los canales existentes.
La profundidad de color más usual es la de 8 bits, ya sea en un canal (normalmente escala de grises) o tres (normalmente RGB).
Al hablar de las divisiones clásicas del contenido de un libro, una parte que precede a los capítulos y en la que se suele explicar el contenido, los problemas que el autor ha tenido para escribirlo, quién es el autor (si lo escribe otra persona) o cosas similares.
Además, en formatoPDF para artes gráficas, "prologo" puede referirse al uso de un archivo PostScript llamado "prologue.ps" con instrucciones para el procesado previo al convertir documentos PostScript a PDF al pasarlos por AdobeDistiller. Esta última es una práctica cada vez más inusual, por lo que es raro tener que usar ese archivo salvo para tratar materiales antiguos (puede ir acompañado de un equivalente al final del procesado llamado "epilogue.ps").
Regla de proporcionalidad que establece la proporción de los lados de un rectángulo haciendo que el lado más largo sea la suma del lado más largo y el mas corto.
Esa regla establece que el aumento o disminución de cualquier otro rectángulo se establezca manteniendo esa proporción hacia arriba o hacia abajo: El lado corto del siguiente rectángulo hacia arriba medirá lo que medía el largo del anterior, mientras que el nuevo lado largo será la suma de los lados corto y largo del rectángulo anterior.
Así, por ejemplo, como un cuadrado tiene lados 1×1, el siguiente cuadrado en la proporción deberá tener 1×2, mientras que el siguiente tendrá 2×5, el siguiente rectángulo deberá tener la proporción 5×8 y así hasta el infinito.
Esta proporción subyace en muchos elementos de la naturaleza y tradicionalmente se le han atribuido propiedades divinas o místicas.
En diseño, su ventaja viene de que permite crear módulos proporcionales de forma muy sencilla y sin necesidad de cálculos, ya que se puede hacer con un simple cordel para crear un cuadrado básico que vaya aumentando al trazar un cuarto de círculo desde la esquina de cada lado más largo para obtener un nuevo lado más largo.
La relación entre ambos lados se establece a través de un número irracional llamado Phi (φ), que (muy redondeado) es 1,6180. Esa cifra se considera el número áureo.
A esta proporción también se la llama "sección áurea", o "Número áureo".
En tipografía, aquellas fuentes en las que los caracteres que las componen tienen cada uno un ancho distinto, según sea necesario.
Aunque en tipografía clásica las fuentes "de calidad" siempre han sido de ancho proporcional, no ocurría lo mismo con las máquinas de escribir y las primeras impresoras de ordenador, donde lo usual eran las fuentes "de paso fijo", donde todos los caracteres tenían el mismo ancho (eran monoespaciadas). Por eso, la aparición de fuentes proporcionales en los ordenadores personales fue un gran avance en la calidad tipográfica.
En la actualidad la mayoría de las fuentes digitales son proporcionales y sólo son "de paso fijo" aquellas que han sido intencionadamente diseñadas así; por ejemplo: Courier o Lucida Console.
Inglés:Rendering intent • Francés:Mode de rendu • Italiano:Intento di rendering • Portugués:Propósito de renderização
Al realizar una conversión entre dos espacios de color, el propósito de conversión o interpretación (en inglés: rendering intent) es la estrategia que se adopta respecto a los colores que no se pueden traducir directamente y cómo trasladar las diferencias generales entre el espacio de origen y el de destino (por ejemplo, el punto blanco).
De forma sencilla, un propósito de conversión es la respuesta a la pregunta "¿Qué hacemos con los colores de origen que no se pueden reproducir en el espacio de color de destino porque éste es más reducido o, en general, distinto?"
Aunque las estrategias que se pueden adoptar son muchas, en la gestión de color estandarizada, que es la adoptada por el ICC y sus perfiles de color, los propósitos son cuatro:
Propósito de interpretación colorimétrico relativo: Los colores del espacio de origen se pasan al espacio de color de destino sin modificación. Los colores de origen que existen el destino no se modifican. Los colores de origen que no existen en el destino (porque éste es un espacio de color más reducido) se reproducen con el tono límite que haya en esa zona.
Antes de esa conversión, el punto blanco del espacio de origen se traslada al espacio de color de destino; es decir: Se adapta el blanco al blanco de destino y entonces todos los tonos se trasladan en consecuencia.
Propósito de interpretación colorimétrico absoluto: Es igual al propósito colorimétrico relativo con la diferencia de que el traslado de tonos entre dos espacios se hace sin adaptar el punto blanco, sea cual sea el del espacio de destino. Este propósito se usa para hacer pruebas de color.
Propósito de interpretación perceptual: Los colores del espacio de origen se pasan al espacio de color de destino cambiándolos todos proporcionalmente, con la intención de mantener las relaciones de color generales.
Al igual que ocurre con el colorimétrico relativo, el punto blanco del espacio de origen se traslada al espacio de color de destino antes de hacer ese traslado.
Propósito de interpretación de saturación: Todos los colores se adaptan para aprovechar al máximo la amplitud del espacio de destino, sin importar la relación entre los tonos.
En la mayoría de los perfiles, lo que se aplica es directamente el propósito perceptual, por lo que no hay diferencia entre ambos.
Además, existen algunos pocos propósitos no estandarizados que emplean algunas firmas en sus programas.
En el caso de los cuatro propósitos usuales, aunque su definición y límites estén más o menos generalizados, los estándares dejan en manos de los programadores la ejecución concreta de cada uno, por lo que no es imposible encontrar que el mismo propósito da resultados levemente diferentes si se aplica en dos programas distintos.
La expresión original en inglés, rendering intent, se puede encontrar traducida de varias maneras al español. Las más usuales son "propósito de interpretación" o "propósito de conversión".
Eso hace que los tonos alterados pierdan sus diferencias y "se aplanen". La ventaja es que los tonos coincidentes se dejan sin modificar.
Se suele usar cuando el espacio de color de destino tiene un tamaño muy similar al espacio de origen. Eso permite mantener las tonalidades e intensidades del original en lo posible, sacrificando sólo algunos tonos que se consideran de menor importancia.
Este propósito puede hacer que se pierdan algunos detalles en las zonas más saturadas.
Se suele usar cuando el espacio de color de destino tiene un tamaño claramente menor que el espacio de origen. Eso permite mantener unas apariencias y respetar los detalles de intensidad en lo posible, ya que el ojo humano compensa con facilidad a las diferencias de contraste.
Este propósito suele reducir la saturación en general.