Cola

En tipografía, rasgo alargado y descendente que cuelga de algunos caracteres. Lo tienen la j, la k y la y minúsculas, y la Q, la R y la K mayúsculas.

En tipografía, rasgo alargado y descendente que cuelga de algunos caracteres. Lo tienen la j, la k y la y minúsculas, y la Q, la R y la K mayúsculas.
En la edición de libros, pequeño texto que se coloca en la última página de una obra con algunos datos técnicos relacionados con su producción: Quién lo imprimió, donde y cuando. Suele ir sólo en esa página y parece ser una práctica que va cayendo en desuso. Un ejemplo de colofón podría ser:
"Impreso en el mes de agosto de 2004
en los talleres de Heraclio Calleja.
Polígono de las Tablas, Madrid 2006. España."
Forma de percepción del mundo físico que tienen algunos seres vivos al recibir estímulos electromagnéticos en los sensores que tienen en su cuerpo para ello. El color es una interpretación de esos estímulos que implica, además de los receptores físicos (los ojos), un complejo sistema de interpretación y procesamiento no consciente de las señales hasta transformarlas en modelos de interpretación del mundo físico.
La percepción del color se basa en la capacidad del observador de diferenciar los distintos tipos de estímulos electromagnéticos basándose en su longitud de onda. Si el receptor no es capaz de discriminar al menos dos conjuntos de señales luminosas, no existe la visión en color. En el caso de los seres humanos la capacidad de discriminación se basa en la discriminación en tres conjuntos de longitudes de onda (visión tricrómata).
Como muchos objetos tienden a producir la misma sensación de color porque reflejan o emiten siempre longitudes de onda muy similares, tendemos a considerar el color una propiedad de los objetos —lo que viene reforzado por fenómenos psicofísicos como la constancia del color—.
Hay muchas formas de analizar el color y de describirlo. Básicamente se puede descomponer un color en tres elementos: Tono, brillo y saturación.
Color que en su composición comparte un color primario aditivo (cian, magenta o amarillo) y otro sustractivo (rojo, verde o azul).
En las ruedas de color, los análogos se sitúan entre dos primarios: El naranja, por ejemplo, se halla entre el amarillo y el rojo, por lo que es análogo de ambos; el violeta se sitúa entre el azul y el magenta; el turquesa, entre el cian y el verde; el añil, entre el azul y el cian; el lima, entre el amarillo y el verde; y el carmesí, entre el rojo y el magenta (se pueden encontrar descritos con distintos nombres).
Como los colores son análogos entre si, se dice por extensión que un primario es a su vez análogo de sus análogos; por ejemplo: El rojo es análogo del naranja y del carmesí. Se puede decir que dos colores que se hallen a 30º el uno del otro en la rueda de color son análogos entre si. Por eso mismo, para que dos colores sean análogos, sólo uno de ellos puede ser un primario clásico.
Al hablar del color —y especialmente de su reproducción y representación—, los datos de color que están en relación con un espacio de color concreto, por lo que se pueden considerar, color independiente de los dispositivos y cuya apariencia objetiva se puede conocer.
En teoría del color, un color es complementario de otro cuando la suma de luces (sintesis aditiva) de ambos a partes iguales da como resultado una sensación de color neutra (algún tono de gris o blanco). Para usar esta idea de color complementario, que presupone unos colorantes espectrales perfectos, debemos referirnos siempre a una pareja de colores.
En la rueda de color (los colores espectrales distribuidos a distancias iguales en un circulo, es decir: 360º), dos colores complementarios se encuentran siempre a 180º el uno del otro, en los lados opuestos de la rueda. Por definición, los tres primarios aditivos tradicionales (rojo, verde y azul) tienen como complementarios los primarios sustractivos tradicionales (cian, magenta y amarillo).
El uso combinado de dos colores complementarios puros produce una sensación de contraste que puede producir incluso un efecto de vibración.
Los colores secundarios clásicos en pintura no son lo mismo que los colores complementarios o análogos en teoría del color moderna.
En preimpresión, el material en color que no está separado (que no está formado por separaciones en color ya hechas). Lo contrario es el color preseparado, que es una práctica que en la actualidad no se recomienda para el intercambio de archivos, aunque en otras épocas no era inusual.
Un color específico que identifica a una empresa, un producto comercial, un partido político, cualquier tipo de marca. Así, un banco puede tener un color determinado que usa para identificar su correspondencia, sus oficinas, sus anuncios, etc.
Las compañías suelen especificar sus colores corporativos en libros de estilo usando distintos medios. La fórmula más precisa es el uso de valores Lab o mediante tintas comerciales estandarizadas, como las de Pantone, por ejemplo.
También se suelen definir valores alternativos con referencias muy imprecisas (CMYK sin perfil de color, por ejemplo). Esta es una práctica que no respeta en absoluto las sensaciones de color, pero que se considera válida siempre que se sigan las indicaciones del cliente.
En colorimetría, la sensación de color que se percibirá con un estímulo formado por una sóla longitud de onda dentro del espectro luminoso (de 380 nm. a 780 nm.) —o, en un sentido menos restrictivo, por un conjunto muy limitado y adyacente de longitudes de onda (con 5 a 10 nm. de variación).
Un color espectral es por tanto una percepción de color que se puede emparejar con una única longitud de onda presente en el espectro luminoso. Simplificando esa equivalencia, podemos incluso decir que un para un ser humano, un color espectral equivale a una longitud de onda luminosa.
Se suele considerar que los principales colores espectrales son los colores del arcoiris que tienen nombre: Violeta, azul, verde, amarillo, naranja y rojo, pero eso es simplemente una convención cultural.
Lo contrario, un color no espectral, es la percepción de color que no se puede obtener de esa manera, sino que necesita una combinación de longitudes de ondas distintas para ser percibido; por ejemplo los tonos neutros o los púrpuras.