Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
El número óptimo de pliegos dependiendo de la imposición y el número total de páginas que se desea es un aspecto clave del cálculo de costes en imprenta comercial de revistas, libros y otros documentos con un número elevado de páginas. Por lógica física, un cuadernillo siempre tiene un número de páginas múltiplo de cuatro: 4, 8, 16, 32, 64… En impresión digital sin planchas esta constricción numérica no existe al no existir ni planchas ni pliegos.
La limitación numérica se suele superar combinando pliegos de distintos tamaños en una misma publicación. Una publicación puede, por ejemplo, tener 20 páginas si el pliego interior es de un tipo de papel y el exterior —para portada y contraportada— es de mejor papel, y tiene 4 páginas. De no ser así, la lógica comercial es 16 o 32 páginas.
Si una publicación tiene más de un pliego, los correspondientes cuadernillos pueden ir embuchados uno dentro de otro (si no son demasiados y el papel es fino) o ser sucesivos.
En una fotografía, las zonas de tonos intermedios, ni muy oscuros ni muy claros. Si se dividen los tonos de una imagen en cuatro partes, de más claro a más oscuro, se suelen considerar medios tonos las zonas del 25% más claro al 75% más oscuro. Se relacionan con las "luces" (las zonas más claras, del 0% al 25% de tono) y las "sombras" (las zonas oscuras, más o menos del 75% al 100%).
Las sombras (1), medios tonos (2) y luces (3) en una imagen.
En la imagen superior se pueden ver dónde se situan las sombras (1), medios tonos (2) y luces (3) en una imagen y en su representación en el gráfico de luces-sombras de la herramienta "curvas".
No se debe confundir "medios tonos" con "semitonos".
La fotografía de objetos muy pequeños en las que la imagen del objeto sobre el sensor o película tiene, al menos, el mismo tamaño que en la realidad (escala 1:1) o superior (2:1. etc...).
Imagen macrofotográfica de los ojos de un insecto.
Aunque hay discusiones sobre los límites y la propiedad de la terminología, la diferencia básica entre macrofotografía y microfotografía es que la primera se hace con cámaras fotográficas y lentes especiales, y la segunda necesita la intervención de un microscopio (debido a la gran ampliación necesaria).
Máquinas de escribir: Algunas máquinas de escribir eléctricas tenían cabezas de impresión. Dependiendo de su forma, éstas eran de bola o de margarita. En todos los casos, para cambiar el tipo de letra había que cambiar el cabezal.
Impresoras matriciales: Estas impresoras, antes muy en uso, tienen un cabezal formado por una pequeña matriz de diminutas barras de metal (llamadas con el anglicismo pin) que impactan una cinta de tinta similar a las máquinas de escribir tradicionales contra el papel situado detrás. La precisión del aparato depende de la cantidad de bastoncillos que componen su cabezal, variando entre matrices que tenían 7, 9, 18 o 24 pines.
Para imprimir, el cabezal se desplaza horizontalmente, línea a línea y luego verticalmente, dibujando punto a punto las partes correspondientes de los caracteres que componen una línea; es decir: Cada carácter necesita varias pasadas horizontales.
Impresoras de inyección de tinta: Aunque hay diversos tipos de cabezales de inyección de tinta, los principales son los tres que se ven en la imagen a continuación. En todos ellos, el papel debe hallarse muy cerca y es el cabezal el que se desplaza en líneas horizontales sobre el papel. Una vez completado el recorrido, el papel avanza una línea. Cuando el proceso se ha completado, el papel sale expulsado o, si es un rollo, queda disponible para el corte.
Los tres tipos principales de cabezales de inyección de tinta.
En todos ellos, la tinta fluye hacia una diminuta cámara, dispuesta para su expulsión sobre el papel y una pieza se encarga de la expulsión al recibir algún tipo de pulso:
Piezoeléctrico: Un impulso eléctrico deforma un material piezoeléctrico aumentando la presión en la cámara y haciendo que se expulse una gota de tinta.
De válvula electromagnética: En este caso, la presión en la cámara aumenta porque una descarga eléctrica empuja un electroimán.
Térmico: En este tercer tipo, una pieza transmite calor a la tinta, que sale en forma de burbujas.