Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
Un bote de tinta termocrómica serigráfica que varía de azul a amarillo verdoso cuando la temperatura supera los 31º C.
Tinta cuyo aspecto y visibilidad cambia dependiendo de la temperatura (termocromía). En algunos casos la tinta cambia de color y en otros aparece o desaparece.
Latas de té con tinta termocrómica.
En algunas de estas tintas, el cambio de aspecto sólo se produce una vez y es irreversible, por lo que se emplean para etiquetado de alimentos que deben mantenerse a una temperatura.
Se distingue del resto de los elementos de texto por su importancia (es la parte principal del documento, lo que le da su razón de existir) y su extensión (suele ser el elemento más largo). Eso lo diferencia de otros posibles, que deben ser siempre secundarios (títulos, pies de foto, sumarios, despieces, notas al pie de página, índices, etc.).
Por estas razones, la existencia de un elemento que se pueda considerar "texto general" y no otra cosa, depende de las características del documento en si; por ejemplo: Es difícil que un anuncio tenga texto general y seria muy inusual un libro que no lo tuviera, aunque ambas cosas sean posibles.
Por sus características, este tipo de textos requieren: Buena legibilidad (fuente apropiada, con una combinación de cuerpo, interlínea, interletraje y espaciado entre palabras que sea cómoda) y facilidad de lectura (que la disposición del texto no canse a la vista ni haga difícil mantener la concentración).
En su composición debe tenerse en cuenta el tipo de texto y a quién va dirigido (una novela de fantasía para adolescentes, una revista para personas mayores, un libro académico, etc.).
El cuerpo de un carácter o glifo incluye la zona imprimible (el ojo, las zonas del carácter que imprimen) y las zonas reservadas encima y debajo de éste.
Un cuerpo tipográfico de plomo.
Cuando los tipos se hacían en metal (o madera), el cuerpo expresaba la altura y anchura del frontal de la pieza sobre el que se situaba un carácter individual (que era la zona que, una vez entintada, impactaba contra el papel). Como cada pieza debía alinearse con las otras para formar una línea de caracteres, estos frontales debían tener la misma medida de altura (aunque no necesariamente de anchura), pero eso no obligaba al tipógrafo diseñador a ocupar toda la altura, por lo que a igual cuerpo distintas fuentes pueden tener visualmente menos tamaño una vez impresas.
En tipografía digital, el espacio rectangular reservado a cada carácter sustituye a ese frontal físico y expresa el mismo concepto de cuerpo, por lo que esa posibilidad de que fuentes de igual cuerpo tengan menor o mayor tamaño se mantiene (siempre que quepan dentro del mismo "cuerpo" o espacio reservado).
De este modo, la ocupación que hace cada carácter de esa zona reservada (el ojo de un carácter) queda a criterio del diseñador de la tipografía, por lo que una fuente de un cuerpo puede ser visualmente más grande que otra del mismo cuerpo.