![]() |
Imprenta online Imprenta barata |
En composición tipográfica, la mediacaña o filete de mediacaña es la doble línea formada por una línea más gruesa, un espacio y una línea paralela más fina.

Se suele usar para separar textos situados uno encima del otro y evitar que se confundan visualmente (y por tanto, conceptualmente).
Lo más usual es que la línea fina vaya debajo, pero puede darse el caso inverso —línea fina, espacio y línea gruesa.
En composición tipográfica, la columna que tiene un ancho distinto al previsto como normal en una maqueta; por ejemplo: En una composición a tres columnas de 12 picas de ancho, una columna a 14 picas es una "columna falsa".
Es un recurso muy habitual en diseño gráfico (por ejemplo, para despieces), pero conviene no abusar de él para que la sensación de columnado ordenado no se pierda.
En composición y edición tipográfica digital, La modificación directa del aspecto de palabras o caracteres concretos evitando el uso de generalizaciones como las hojas de estilo.
En buena composición digital y salvo casos muy concretos, el formateo local es una práctica que debe evitarse, ya que impide la modificación rápida y homogénea del aspecto de los textos o gráficos. De hecho, el formateo local es el concepto contrario de aplicar hojas de estilo, ya que se une aspecto (presentación) y contenido (datos).
La aplicación de cursivas, negritas, superíndices y subíndices a palabras concretas es una forma de formateo local, salvo que el programa o lenguaje de composición permita su modificación generalizada. Ese es el caso, por ejemplo de las hojas de estilo en cascada (CSS) y los lenguajes de marcas como HTML o XHTML.
Pequeño texto que precede a los títulos en los libros, periódicos o revistas para indicar el tema general al que pertenece el texto que va detrás, que lleva su propio título; por ejemplo: "Moda / Se lleva lo largo" ("Moda" es el epígrafe).
Pequeño texto que se pone en un lugar destacado de las páginas de un libro o revista para que el lector recuerde cuál es el tema o apartado en que está; por ejemplo: "Moda", "belleza", "Mongolia", "Ugarit antigua", etc…
En este sentido, se puede hablar de epígrafes de apertura (que acompañan al título y lo situan) y epígrafes de pase o secundarios (que recuerdan el tema principal del contenido).
En tipografía, párrafo compuesto de modo en el que las últimas líneas van alineadas al centro y son de tamaño decreciente, formando una especie de vértice.
Es una composición de estilo algo anticuado y más bien en desuso.
En tipografía, componer los textos centrando horizontalmente todas las líneas unas con respecto a otras, dejando distancias desiguales (sin unificar) por ambos lados.
En composición, al ser texto sin justificar, se llama "bandera" (como la de entrada o la de salida). Es de lectura difícil y sólo se debe usar para textos cortos.
También se llama "bandera centrada".
En tipografía, componer los textos alineando por igual a la derecha y dejando con distancias desiguales (sin unificar) por la izquierda. El nombre viene de la sensación que da el texto de ser una bandera con el mástil a la derecha y ondeando "por la entrada" del texto.
Es una composición tipográfica que dificulta la lectura y que no se suele utilizar más que para textos muy cortos (pies de foto, sumarios, etc…).
También se llama "bandera de entrada".
La acción de poner número (folio) a cada página de un impreso de varias páginas. También se llama "numeración" o "paginación".
Los números que componen esa numeración.
En tipografía, componer los textos sin justificar por uno o ambos lados. Es decir: los comienzos o finales de líneas no están igualados verticalmente (lo que en tipo grafía se llama justificar).

La bandera puede ser de entrada, de salida o centrada. Además, en un cuarto tipo de bandera la composición se puede hacer forzando la desigualdad de todas las líneas. No es una composición usual ni de fácil lectura pero es bastante eficaz en algunos casos para llamar la atención.
En composición tipográfica, la línea de final de párrafo situada a comienzo de columna. Es un error tipográfico que se considera muy grave y que debe evitarse a toda costa.
Si no hubiera más remedio y el texto prosiguiera (es decir, no se tratara del último párrafo), se puede dejar la línea siempre que se llene el ancho de composición (lo que disimula el defecto).