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Técnica fotográfica de postprocesado de las imágenes para simular un aumento del enfoque de las imágenes. Con la máscara de enfoque se buscan las zonas fronterizas entre luces y sombras y se aumentar su diferencia tonal. Al hacerlo, se producen una especie de halos en esos bordes.

Esta técnica se hacía en fotografía analógica colocando encima del negativo original una copia desenfocada y muy tenue del mismo y sacando a continuación una copia del montaje, de ahí su nombre en inglés de máscara de desenfoque (unsharp mask), aparentemente paradójico.

Si el proceso de pseudo enfoque es demasiado intenso, esos halos serán muy visibles y molestos. Además, se producirá una alteración general de la luminosidad y color de otras zonas no limítrofes. Si es demasiado débil, las imágenes carecerán de la definición deseada.
La principal diferencia con el enfoque óptico es que éste se realiza en el momento de la captura de datos (analógicos o digitales) y que, al aumentar, aumenta el número de datos distintos, mientras que la máscara de enfoque sólo es una simulación de enfoque, no hay diferencia en la cantidad de datos entre la imagen enfocada y la previa —de hecho, lo que hay es una manipulación de los existentes.
En artes gráficas e informática, programa o elemento físico por el que se hacen pasar los datos o información para que salgan alterados según un resultado esperado y conocido.

En fotografía analógica y digital, los filtros (inglés: filters) ópticos o filtros fotográficos son elementos transparentes que se colocan delante del objetivo para alterar las cualidades o cantidades de luz. Un ejemplo son los filtros rojos o naranjas que se colocaban en fotografía en blanco y negro para oscurecer los tonos azulados y lograr cielos oscuros en los que las nubes tuvieran más relieve.
En tratamiento digital de las imágenes un filtro (inglés: plug-ins) es un añadido del programa que se usa para alterar los datos de la información siguiendo una serie de algoritmos. De ese modo, un filtro de Photoshop sirve para desenfocar las imágenes.
Usualmente, los usuarios pueden alterar los parámetros de los filtros digitales para variar sus resultados. Además, los filtros son extensiones de otros programas y no pueden funcionar de forma autónoma
Algunos programas considerados filtros por no poder funcionar de manera autónoma son programas por derecho propio en cuanto a funcionalidades que añaden. Este es el caso de programas como PitStop Pro, por ejemplo, que aunque funciona como extensión no se puede considerar realmente un filtro.
En artes gráficas y fotografía, el tratamiento de un original que ya tenía trama para disimularla o eliminarla. Si el primer tramado no se elimina o suaviza, un segundo tramado (necesario para una nueva reproducción) causará defectos muy evidentes y molestos, como el muaré.
El destramado se basa en la aplicación de desenfoques e interpolaciones, ya sea generales o parciales. Los programas de tratamiento de imagen suelen incluir uno más filtros para destramar. Los escáneres de mayor calidad suelen incluir una opción de destramado que mejora sensiblemente la calidad de partida.
El destramado es imprescindible cuando los originales para un trabajo destinado a imprenta son impresos con trama como libros, revistas, periódicos, etc…
Anglicismo con el que se denominan los fotomontajes digitales (hechos usualmente en Photoshop) en los que partes de una persona se colocan en situaciones en las que no ha estado o en cuerpos que no son suyos. Usualmente, los fakes (pronúnciese 'feiks') son de contenido inocentemente burlesco (como el que ilustra este apartado), insultante, erótico o directamente pornográfico.
Especialidad fotográfica especializada en la medición y definición de las dimensiones espaciales de objetos y espacios mediante el uso de fotografías. Se usa especialmente en la medición de terrenos para agrimensura y usos arqueológicos, militares o similares.
En fotografía y cine, dispositivo con tres patas equidistantes sobre el que se coloca la cámara para que ésta no se mueva mientras se toma una imagen. En situaciones en las que es necesaria una exposición prolongada (paisajes o arquitectura, por ejemplo), el trípode es un elemento esencial para conseguir imágenes bien expuestas, enfocadas y no movidas.
La parte superior del trípode, donde se fija la cámara (usualmente mediante un tornillo o bayoneta) se llama "cabeza" o "cabezal". En los trípodes portátiles de tamaño estándar, las patas suelen ser retractiles para que el trípode se pueda llevar con comodidad en una bolsa. También existen trípodes en miniatura, en los que las patas miden apenas 15 cm.
La fotografía de objetos muy pequeños en las que la imagen del objeto sobre el sensor o película tiene, al menos, el mismo tamaño que en la realidad (escala 1:1) o superior (2:1. etc...).
Aunque hay discusiones sobre los límites y la propiedad de la terminología, la diferencia básica entre macrofotografía y microfotografía es que la primera se hace con cámaras fotográficas y lentes especiales, y la segunda necesita la intervención de un microscopio (debido a la elevada ampliación necesaria).
En fotografía analógica, solución química usada para estabilizar ('fijar') la imagen revelada eliminando las sales fotosensibles no reveladas (es decir, no oscurecidas por la acción de la luz). Su principal componente es el hiposulfito de sodio.
En fotografía analógica, habitación de iluminación muy controlada donde se procesaba y trataba el material fotosensible antes de revelarlo y fijarlo. De hecho, era la habitación donde —a oscuras o con iluminación ortocromática— se revelaban los negativos de las películas y se hacían las copias de papel en la ampliadora.
También se llamaba "laboratorio", por lo que los profesionales especializados en las técnicas de laboratorio se conocían como laborantes.
En fotografía analógica, la exposición y revelado de un material para una sensibilidad mayor de aquella para la que está fabricado; por ejemplo: Disparar un negativo de 400 ISO a 800 y revelarlo tomando en cuenta esa exposición.
El forzado o revelado forzado era una técnica muy habitual cuando se fotografiaba en condiciones de poca luz o en las que hacía falta mayor velocidad de obturación (para imágenes en movimiento). El precio que se pagaba, aparte de una peor calidad en general, era un aumento del grano fotográfico.
De hecho, un grano grueso eran la huella de un forzado y concedían a las imágenes un tono de espontaneidad o realidad que hacía que a veces se aplicase el forzado como una técnica más de expresión artística.
Entre las películas más habituales para esta técnica se halla el negativo de blanco y negro Tri-X (400 ISO) de Kodak, muy usado en prensa predigital para exposiciones forzadas.