Tipografía

Sistema de impresión en altorrelieve basado en el uso de planchas en las que las zonas que deben imprimir sobresalen y están impregnadas de tinta, que se aplica con algún tipo de rodillo. Tras el entintado, el papel entra en contacto directo con las plancha, que lo presiona y le transmite la tinta para que quede impreso.

Las planchas de tipografía tradicionales se componían de tipos individuales (un carácter por tipo) que se colocaban ordenados siguiendo unas guías que sirven para alinearlos. El material con el que se creaban esos tipos era una alineación de metales o madera (en el caso de cuerpos grandes). Desarrollos posteriores de máquinas como la linotipia, permitieron componer líneas enteras y acelerar el proceso de creación de las planchas.

Las planchas de tipografía son de lectura invertida (en espejo), para que al entrar en contacto con el papel, la lectura final sea correcta.
Este método de impresión fue inventado hacia 1450 por Johannes Gutenberg en Alemania. A diferencia de métodos anteriores similares como la xilografía —usada en China y por fabricantes de tejidos estampados—, el método de Gutenberg se basaba en el uso de multitud de pequeñas piezas de metal, una por caracter imprimible (los llamados "tipos móviles").
La invención de la tipografía fue uno de los grandes saltos en la universalización del conocimiento comparable a la invención del papel, del alfabeto o de Internet.
La complejidad de la preparación de las planchas, con sus miles de piezas que forman increibles rompecabezas, hace que los trabajos tipográficos necesiten de personal especializado y de un uso de mano de obra intensivo si se compara con otros métodos de imprenta.
Las prensas tipográficas dominaron el mundo de la impresión hasta la aparición de la litografía offset a comienzos del siglo XX. Incluso entonces, la tipografía mantuvo su predominio en los pequeños trabajos, de tiradas reducidas o poco volumen de papel. Su ocaso definitivo comenzó hacia los años sesenta del siglo XX —dependiendo del país— con los avances en los procesos fotoquímicos de preimpresión. En la actualidad, su uso se mantiene en un reducido nicho de calidad que busca acabados artesanales (el llamado small press movement).