Un ejemplo de corrimiento de la tinta de imprenta.
En artes gráficas, defecto de impresión consistente en el corrimiento por rozamiento o contacto de la tinta después de impresa por no estar todavía seca o fijada.
La diferencia con el remosqueo es que este otro defecto se produce en el mismo momento de la impresión.
Inglés:Cutting, Trim, Trim area • Francés:Coupe, massicotage • Italiano:Taglio • Alemán:Schneiden
La acción de cortar el material impreso para dejarlo en su tamaño y forma finales. También, por extensión, la zona exacta del material en la que se realiza ese corte.
Sinónimo de guillotinado, —aunque no todos los cortes son necesariamente con guillotina, ya que algunos se realizan con troqueles o láser—.
El número óptimo de pliegos dependiendo de la imposición y el número total de páginas que se desea es un aspecto clave del cálculo de costes en imprenta comercial de revistas, libros y otros documentos con un número elevado de páginas. Por lógica física, un cuadernillo siempre tiene un número de páginas múltiplo de cuatro: 4, 8, 16, 32, 64… En impresión digital sin planchas esta constricción numérica no existe al no existir ni planchas ni pliegos.
La limitación numérica se suele superar combinando pliegos de distintos tamaños en una misma publicación. Una publicación puede, por ejemplo, tener 20 páginas si el pliego interior es de un tipo de papel y el exterior —para portada y contraportada— es de mejor papel, y tiene 4 páginas. De no ser así, la lógica comercial es 16 o 32 páginas.
Si una publicación tiene más de un pliego, los correspondientes cuadernillos pueden ir embuchados uno dentro de otro (si no son demasiados y el papel es fino) o ser sucesivos.
La separación de imágenes o cualquier trabajo para impresión en cuatro fotolitos, canales o planchas. Cada uno de ellos destinado a uno de los colores mencionados.
Por extensión, cualquier método de impresión basado en el uso de cuatro colores (sean o no los arriba mencionados, aunque se suele especificar cuando no lo son).
Pequeña lupa que se usa en artes gráficas para examinar el detalle más fino de los originales, los impresos, los fotolitos y similares. Hay cuentahílos de muchos tipos, pero el más clásico se compone de tres piezas planas de metal que se pliegan entre si.
El cuerpo de un carácter o glifo incluye la zona imprimible (el ojo, las zonas del carácter que imprimen) y las zonas reservadas encima y debajo de éste.
Un cuerpo tipográfico de plomo.
Cuando los tipos se hacían en metal (o madera), el cuerpo expresaba la altura y anchura del frontal de la pieza sobre el que se situaba un carácter individual (que era la zona que, una vez entintada, impactaba contra el papel). Como cada pieza debía alinearse con las otras para formar una línea de caracteres, estos frontales debían tener la misma medida de altura (aunque no necesariamente de anchura), pero eso no obligaba al tipógrafo diseñador a ocupar toda la altura, por lo que a igual cuerpo distintas fuentes pueden tener visualmente menos tamaño una vez impresas.
En tipografía digital, el espacio rectangular reservado a cada carácter sustituye a ese frontal físico y expresa el mismo concepto de cuerpo, por lo que esa posibilidad de que fuentes de igual cuerpo tengan menor o mayor tamaño se mantiene (siempre que quepan dentro del mismo "cuerpo" o espacio reservado).
De este modo, la ocupación que hace cada carácter de esa zona reservada (el ojo de un carácter) queda a criterio del diseñador de la tipografía, por lo que una fuente de un cuerpo puede ser visualmente más grande que otra del mismo cuerpo.
Una prensa de hoja plana con cuatro cuerpos de impresión.
Por definición, un cuerpo de impresión debe contener una forma impresora capaz de aplicar un fluido de forma parcial sobre el sustrato, sea barniz, tinta o similar. Por eso, las partes subsiguientes que pudiera haber (plegadoras, por ejemplo) no se consideran cuerpos.
Defecto en la impresión comercial de documentos que consiste en un descascarillamiento total o parcial de las zonas impresas. Entre las causas más habituales está que la tinta tenga un cuerpo excesivo para la resistencia del papel, que la mantilla offset no tenga las condiciones óptimas para ese soporte o un mal secado de la tinta.
Es un problema frecuente en serigrafía o con las tintas plastisol por un curado o secado inapropiado.