Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
En artes gráficas, imagen o zona de color compuesta por tramas de puntos o líneas de diversas dimensiones y formas para simular la existencia de matices y variaciones de tono.
La misma imagen con tres tramas de semitono distintas en 45º.
Inglés:Greyscale (GB), Grayscale (EE UU) • Francés:Niveaux de gris, Échelle des gris • Italiano:Scala di grigio, Scala di grigi • Alemán:Scala di grigio, Scala di grigi • Portugués:Escala de cinza • Catalán:Escala de grisos
Una imagen en escala de grises.
Forma supuestamente más profesional de llamarle a lo que la gente no relacionada con las artes gráficas llama "fotos en blanco y negro".
Se supone que así se las distingue de las "imágenes de línea" que en fotografía digital se llaman "imágenes de mapa de bits" (como si las escalas de gris no lo fueran, que lo son).
En tratamiento digital de las imágenes, modo de color en el que cada elemento (píxel o de otro tipo) se describe dentro de una serie limitada de valores de un mismo tono neutro. En el caso de imágenes con una profundidad de 8 bits, los valores posibles teóricos son 256.
Dos tiras de muestras de tonos de escala de grises.
En fotografia y artes gráficas, una serie de parches de tonos neutros que va aumentando de intensidad del más claro (blanco) al más oscuro (negro). Dependiendo de su uso, el número de parches suele varíar en torno a los diez.
Estas escalas de grises se usan, como las tiras de color, para evaluar (a ojo o con aparatos) la neutralidad y fidelidad de los tonos reproducidos.
Máquinas de escribir: Algunas máquinas de escribir eléctricas tenían cabezas de impresión. Dependiendo de su forma, éstas eran de bola o de margarita. En todos los casos, para cambiar el tipo de letra había que cambiar el cabezal.
Impresoras matriciales: Estas impresoras, antes muy en uso, tienen un cabezal formado por una pequeña matriz de diminutas barras de metal (llamadas con el anglicismo pin) que impactan una cinta de tinta similar a las máquinas de escribir tradicionales contra el papel situado detrás. La precisión del aparato depende de la cantidad de bastoncillos que componen su cabezal, variando entre matrices que tenían 7, 9, 18 o 24 pines.
Para imprimir, el cabezal se desplaza horizontalmente, línea a línea y luego verticalmente, dibujando punto a punto las partes correspondientes de los caracteres que componen una línea; es decir: Cada carácter necesita varias pasadas horizontales.
Impresoras de inyección de tinta: Aunque hay diversos tipos de cabezales de inyección de tinta, los principales son los tres que se ven en la imagen a continuación. En todos ellos, el papel debe hallarse muy cerca y es el cabezal el que se desplaza en líneas horizontales sobre el papel. Una vez completado el recorrido, el papel avanza una línea. Cuando el proceso se ha completado, el papel sale expulsado o, si es un rollo, queda disponible para el corte.
Los tres tipos principales de cabezales de inyección de tinta.
En todos ellos, la tinta fluye hacia una diminuta cámara, dispuesta para su expulsión sobre el papel y una pieza se encarga de la expulsión al recibir algún tipo de pulso:
Piezoeléctrico: Un impulso eléctrico deforma un material piezoeléctrico aumentando la presión en la cámara y haciendo que se expulse una gota de tinta.
De válvula electromagnética: En este caso, la presión en la cámara aumenta porque una descarga eléctrica empuja un electroimán.
Térmico: En este tercer tipo, una pieza transmite calor a la tinta, que sale en forma de burbujas.
Dos grupos de caracteres. El primero no sirve como palabra; el segundo, sí.
En buena tipografía, no es necesario que una palabra tenga sentido, basta con que parezca tenerlo (de ahí el uso de los llamados textos falsos). Sin embargo, sí es necesario que su aspecto sea similar al de las palabras reales del idioma que pretenden representar. Por eso, su composición se somete a las reglas del idioma en cuestión.
En muchos alfabetos, las palabras se pueden repartir entre dos líneas siguiendo las reglas de partición silábica establecidas en el idioma de la palabra; en otros eso no es posible.
En composición tipográfica, la palabra es el elemento superior tras el carácter o glifo (el siguiente es la frase, formada por varias palabras).