Este es un glosario de artes gráficas y materias relacionadas con ellas (óptica, periodismo, tipografía, etc.). Además de un listado alfabético y de un formulario de búsqueda, se incluye un índice temático por áreas grupos de interés (PDF, Óptica, Tipografía, Preimpresión, etc.). En la medida de lo posible, se indica el equivalente en inglés, francés, italiano, alemán, catalán y portugués del término descrito en español. De momento contiene 1093 vocablos.
En los libros o escritos, el pequeño texto con el que se dedica el trabajo a una persona, grupo, idea o cualquier cosa que se le haya ocurrido al autor ("a mi padre", "A María", "A Max, por soportarme"…). Se situa las más de las veces en la página inmediatamente anterior al comienzo de la obra.
En tipografía y diseño gráfico, la cualidad que tiene un texto o mensaje visual en general de leerse con facilidad. A mayor legibilidad, mayor facilidad para un observador de percibir el texto como tal texto y de captar el mensaje escrito.
Esta concepción de legibilidad no implica compresión del mensaje. No es una legibilidad cognitiva, sino perceptual: Tipográficamente el texto es legible no porque sea entretenido o porque esté escrito conforme a las reglas sintácticas adecuadas, sino porque se ha compuesto y distribuido de forma que su percepción es cómoda, sencilla y exige poco esfuerzo.
Usar mayúsculas o minúsculas, o unas combinaciones u otras de colores influye en la visibilidad.
De este modo, podemos juzgar la legibilidad de un texto falso como Lorem ipsum... No hace falta entender lo que pone, sino juzgar si lo que pone es fácilmente perceptible.
Obviamente, después de esta legibilidad perceptual viene la legibilidad cognitiva: O sea, que para que nos entiendan no sólo hace falta escribir con buena letra, sino además poner cosas coherentes, cómodas de entender.
Eso quiere decir que al juzgar la legibilidad no se pueden ignorar cuestiones conceptuales o de facilidad de compresión. Así, por ejemplo, en un sistema de señales se debe mantener siempre la coherencia en la presentación de mensajes y todo lo que es igual se debe disponer siempre del mismo modo.
Persona que escribe un trabajo que luego se publicado como si lo hubiera escrito la persona que lo ha contratado, quien se atribuye la autoria completa. La diferencia entre un escritor contratado y un negro es que en el primer caso el contratante no se atribuye el mérito intelectual o artístico de la creación; es un proceso claro que no se oculta.
Aunque en la mayoría de los casos la contratación de un negro no llega a ser ilegal, es una operación muy mal vista, casi al mismo nivel que el plagio.